Todo el que haya pasado cerca de una escuela de negocios habrá escuchado lo que voy a empezar contando (y seguro que puede añadir su visión en comentarios…):
Si estas compitiendo en un mercado razonablemente maduro, con tus competidores pisándote los talones, con las ventas cayendo en picado debido a la crisis, con los “buenos tiempos” ya casi olvidados y los márgenes que dan pena, debes recordar lo que te enseñaron los teóricos de la estrategia; aquello que pensabas que no servía para nada y que hoy puede suponer la diferencia entre el vivir o morir de tu empresa, proyecto o tu negocio.
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Rescatando los apuntes de Estrategia Empresarial
Para competir es preciso elegir un posicionamiento estratégico; para entendernos, una manera de diferenciarse de la competencia, que sea fácil de “explicar” a tu mercado mediante el marketing:
- Puedes optar por ser el muy eficiente en costes, lo cual te permitirá obtener grandes márgenes en épocas de bonanza, o ser el más barato en épocas de vacas flacas, como la que se nos viene encima.
- Puedes optar por perseguir, por ejemplo, la máxima calidad en producto o en servicio y tratar de que el mercado así lo perciba y esté dispuesto a pagarlo. Esto se suele denominar “competir en diferenciación“, aunque para mi competir en costes también es una manera de diferenciarse.
También te habrás dado cuenta de que cada vez es más difícil competir en costes. Depende de tu sector, puede que hayas abandonado esa idea hace, décadas, años o meses, pero vamos a suponer que ya la has abandonado; bien hecho.


