Stanford University

La primera pregunta que hicimos nada más llegar a Silicon Valley y entrevistarnos con varios emprendedores de éxito fue la siguiente:

“¿Cuál es el secreto del Valle?”, “¿Cuál es vuestra secret sauce?”.

Era sorprendente ver cómo todos respondían en los mismos términos:

Silicon Valley = Cultura de ideas creativas + abundante talento humano + acceso a $

Mapa tecnologico de Silicon Valley

Todos los emprendedores entrevistados coincidían en que de los tres factores, era el último -la pasta- el verdadero factor diferencial, el que lograba que las buenas ideas de Silicon Valley, llevadas adelante por gente con talento, alcanzasen -gracias a la abundancia de recusos- el volumen necesario para convertirse en algo disruptivo.

Hablemos de estos tres factores:

1) Ideas Creativas:
Aquí tienen mucho que decir las universidades de Stanford y Berkeley. Son auténticas factorías de ideas y de gente cualificada para explotarlas. Están muy vinculadas al mundo empresarial y de hecho son el punto de origen y de destino de muchos emprendedores de éxito: aquel que monta una startup en un garaje en sus años de universitario y logra triunfar, acaba convirtiéndose en “padrino” de otros emprendedores de su universidad y cuando ya ha cosechado suficientes éxitos, es normal que acabe dando alguna clase en estas universidades. Esto no lo hacen por dinero, de eso ya tienen abundante, es más una cuestión de voluntad por devolver el favor a la comunidad o un tema de prestigio más allá de lo académico.

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En España: imaginad a empresarios de éxito devolviendo favores a universidades o deseando dar clase de alguna asignatura. esto suena a ciencia ficción, ¿verdad?

2) Gente con Talento:
Pensad en lo siguiente: los jóvenes del Valle ven y tocan el éxito a diario. Compañeros y amigos montan sus empresas, desaparecen de la vida social unos meses y reaparecen con varios millones en el bolsillo, listos para llevar su idea al siguiente nivel. La “Garage Culture” se inventó en estar tierras, con enormes referentes como Hp y Apple o el más reciente Google.

Startup, de la idea a la salida a bolsa.

Por tanto, el deseo colectivo es el de emprender, logar el éxito, cumplir el “American Dream“. Es posible escuchar, incluso durante una presentación corporativa, que el ponente, asalariado de la gran empresa x, hable de su visión y deseos de emprender en algo vinculado a la tecnología de la cual está realizando la ponencia.

En España: imaginad a un comercial de la solución x de la empresa Y que le dice a su cliente en una presentación que la tecnología que le vende está muy bien, pero que carece de no-sé-qué funcionalidad crítica y que él piensa montar una startup para aportar ese valor añadido, que le llamará para enseñarselo. No encaja, ¿verdad?

3) Mercado Financiero muy desarrollado:
Esto es bien cierto. Desde los años 40 hasta nuestros días ha habido muchas décadas en las que el capital riesgo ha estado funcionando en silicon Valley. Hoy en día la infraestructura creada entorno al Venture Capital es espectacular: firmas de abogados, de consultoría, de banca… todos tienen décadas de experiencia en la inversión en nuevos proyectos y startups. Se trata de una industria perfectamente sincronizada.

Smart Money - Inversion y conocimiento todo en uno

Durante 2007, las inversiones en Venture Capital de Silicon Valley -ese minúsculo pedazo de tierra-, duplicaron a las inversiones de capital riesgo realizadas en toda Europa. Este dato puede no sorprender en una primera lectura, pero os aseguro que es verdaderametne significativo y supone una espectacular barrera para el desarrollo e innovación en Europa.

En España: Me viene a la cabeza otro dato que leí hace años… la inversión que realiza anualmente en investigación el Jet Propulsion Laboratory de California, una simple (aunque importante) instalación científica, es superior al total del gasto anual de España en investigación y desarrollo. Tremendo.

vista aerea de silicon valley

Vista aérea de todo Silicon Valley

Como conclusión, todo los emprendedores -varios de ellos europeos- afirmaban que la única manera de acceder a toda esta “magia” de Silicon Valley era, efectivamente, desplazándose a vivir al Valle. Pude conocer a un suizo, un italiano, dos españoles y un turco, emprendedores de éxito todos ellos, que hace años emigraron a silicon Valley con una idea y muchas ganas… y no tienen ni la más mínima intención de regresar por el momento a Europa.

¿Y tú, te atreves a ir al Valle?

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San Francisco Bay View

Empecemos la crónica con algunas reflexiones sobre el emprendimiento, realizadas tras el motivador viaje a Silicon Valley, la cuna de los más grandes emprendedores tecnológicos de este siglo:

Emprender no es un trabajo, no es un proyecto, ni siquiera una etapa de tu vida. Emprender es una actitud, un estado mental en el cual escuchamos de manera predominante al corazón en lugar de a la cabeza:

“Para alcanzar altas metas en la vida es preciso planificar, pero también desear;
es preciso no sólo actuar, sino también creer en que es posible llegar al destino”.

¿Cuál es el secreto para emprender?

Algunos afirman que para emprender es preciso ignorar la voz de aquellos que nos rodean y que nunca se atrevieron a hacerlo, ya que ahora nos conducen a preocuparnos por el futuro de la manera tradicional y nos cortan las alas.

Emprender es, por tanto, el arte de acallar la voz de otros y también la voz interior de la conciencia, un complejo mecanismo de defensa que, de manera sutil nos manipula para que escojamos la manera más racional -y por tanto segura- de asegurar nuestra subsistencia y la de nuestra línea familiar, minimizando riesgos, jugando según las reglas establecidas para el colectivo social. ¡Qué gran trampa!

¿Y cómo evitamos esta trampa?

Sencillo: poniendo la música bien alta para no escuchar esa voz de la conciencia, mientras cerramos filas entorno a nuestra idea, nuestro pequeño proyecto, para mimarlo, pero sobre todo para pasar el menor tiempo posible en contacto con esa gente que nos desalienta y nos tacha de locos, sin aportar nada.

El emprendedor es un loco, sí, pero un loco con una meta.

Como ya habrán escuchado alguna vez, el emprendedor sabe que para tener éxito, necesita un 10% de esa famosa inspiración, pero el 90% restante del secreto consiste en transpiración: sudor, esfuerzo, dedicación… Perseverancia. Estas son las enseñanzas que repiten, una y otra vez, como mantra, todos aquellos que han tenido éxito.

Señores lectores, actuales o futuros emprendedores, no se queden en los simples tópicos al leer estas líneas. Profundicen en el mensaje que hay tras estas palabras cuidadosamente elegidas: el objetivo es que cada uno aplique estos conceptos a su situación y reflexione sobre sus implicaciones:

¿Están dispuestos a emprender? Caso afirmativo, les animo a que sigan leyendo las reflexiones de los próximos días.

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Tranvias de San Francisco

Acabo de regresar de un interesantísimo viaje de negocios a San Francisco, que me ha proporcionado una visión nueva y prometedora del “entrepreneurship” .

Aparte de disfrutar de la estancia en una de las cuidades más bonitas del mundo, he tenido ocasión de hablar con los responsables y visitar los headquarters de algunas de las empresas tecnológicas más punteras del momento: Google, Cisco, Sun, Electronic Arts,…

A lo largo de estos días iré escribiendo mis reflexiones sobre lo aprendido en “la cuna de los emprendedores“, sobre la cultura entorno al emprendimiento que se palpa en cada esquina y sobre lo que está allí en boca de todos, el famoso “what’s hot” que nos da pistas sobre los próximos grandes negocios que van a nacer en Silicon Valley.

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